Morir, nunca me había planteado como iba a morir, pero morir por proteger a la gente que me importa me parece una buena forma. Soy Squall Lionheart y os doy la bienvenida a Rosesmell.
Todo empezó cuando el dios supremo me envió a la tierra a buscar unos compañeros para destruir el mal del mundo; mi viaje comenzó por las tierras de los vampiros, pues allí se encuentra una vampira que sus antepasados ayudaron a los míos y a lo mejor quiere seguir los pasos de los suyos, entré a lo que se puede llamar ayuntamiento de vampiros donde estaban apuntados los nombres de todos vampiros de la zona, y tuve la suerte de que me acordaba de los nombres de esos vampiros y ayudaron a la búsqueda de Littlecat, me dirigí a su lugar de residencia y estaba...como lo digo... lo acababan de pintar con algo rojo, diría que sangre. Al adentrarme a esa roja casa vi a alguien tirado en el suelo, me acerqué corriendo, era Littlecat estaba muy malherida, tenia un hombro dislocado, las piernas rotas y estaba llena de heridas. Alguien se me acerco por la espalda con un arma de cazador, los cazadores eran humanos que habían sido educados para matar a los vampiros, hombres lobo y otras criaturas de nuestro mundo, por que creían que el sol saldría en este mundo y si quieren sol que se vayan al desierto, volviendo a la historia el cazador tenia una pistola mata dioses, es una arma que solo tiene efecto en los dioses.
-coge a la chica, sal de la casa muy despacio y no hagas ningún ruido.- dijo el cazador.Me dirigí hacia la salida con Littlecat en brazos, nos adentramos al bosque de los mártires condenados un poco siniestro para mi gusto, cuando ya estábamos dentro del bosque, me apunto con la pistola, me giré, me di cuenta que el también estaba malherido tenia un brazo roto parece que Littlecat se había defendido, estaba apunto de disparar cuando una rosa negra entro en el cañón de la pistola obstruyéndolo, al disparar el tambor salió disparado hacia el cráneo y le mato, una pistola que puede destruir a un dios no puede con una rosa, me giré para ver quien la había tirado, no vi quien fue pero lo que si que vi fue una figura humana con alas, pero algo me extrañaba bastante ¿quien la tiro al cañón?, aunque el verdadero misterio es ¿por qué nos ha protegido?. Littlecat se ha regenerado muy rápido y dentro de tres días emprenderemos nuestro viaje.
1 comentario:
¡Holaaa!
¿Puedo ser crítica? Bueno, si no me dejas, te aguantas ja.
A ver, aparte de los errores ortográficos, falta algún que otro punto...
La historia me gusta, aunque se hace bastante corto el trocito que has colgado.
¡Voy a por el segundo!
Besitos,
Diamond
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